Tenemos que cambiar la educación de este país de una vez por todas, no hay por donde cogerla, muchos de los problemas que tenemos actualmente se debe a que tenemos una educación irrisoria y un pasotismo que realmente asusta. Cada vez que viene un partido político cambia las leyes educativas para tener un país de borregos, en vez de un país de personas libres que son capaces de pensar por sí mismas.

Como sucedió todo tan rápido, no tenía ni piso para vivir, ni siquiera tenía una idea de los precios que rondaban por la capital. Al no poder quedarme en el piso de mi amigo Julio porque ya había una pareja viviendo, tuve que buscar otra opción. El mismo jueves que empecé a trabajar quedé con un amigo mío de Murcia para tomar una cerveza y que por casualidades de la vida andaban buscando compañero para el piso que había alquilado con otro chico (casualidad fue encontrarme en el mismo bar donde nos tomamos la cerveza con un familiar de Murcia, ¡para que luego no digan que el mundo es un pañuelo!) Así que tras la cerveza pertinente nos fuimos a cenar al piso para ver la habitación que querían alquilar, como se puede ver en la foto que acompaña el texto, si la habitación es más pequeña tengo que dormir sentado. El piso no estaba nada mal, los compañeros eran buenos y la zona era muy tranquila. En estos momentos empiezas a darle vueltas a la cabeza y hacerte listas mentales de pros y contras: vas a tener con quien hablar cuando llegues del trabajo, pero el problema es que vas a tardar una hora en llegar en el metro a trabajar todos los días, los fines de semana no vas a estar solo en el piso, etc.

Antes de empezar a escribir el post, quiero dejar claro que se basa en mi experiencia personal, y en mi ámbito laboral (informática), en ningún momento es mi deseo decir que la crisis sea un espejismo o que realmente no hay precariedad laboral actualmente en España.

Una persona si tiene la necesidad de trabajar, encuentra trabajo, está claro que con la facilidad de hace unos años donde un chico de 16 años trabajando en una obra ganaba más que un médico, pues no. Pero si no nos importa por dónde empezar puede trabajar cualquiera que tenga un mínimo de interés. No podemos pretender trabajar en algo que nos gusta, que esté a 100 metros de casa y encima nos paguen 2000 euros mensuales. Actualmente las empresas contratan nuevos empleados diariamente, entonces la pregunta que nos tenemos que hacer es, ¿qué tiene esa persona que yo no tenga? ¿Qué ha visto la empresa en ese candidato que no ha visto en mi?

El primer día de trabajo fue un poco caótico, tras quedar con mi jefa media hora antes en la puerta del edificio y pasar la seguridad pertinente de cualquier organismo público, entramos en un departamento que estaba casi vacío, y lo primero que me dicen después del saludo es, entra en esta sala que tenemos una conferencia con Tel Aviv, tú entra y ya irás pillando algo. Perfecto, mi primer día y ya van a comprobar mi inglés de El Esparragal, ¡con lo bien que los había engañado en la entrevista! Así que tomo un asiento de la mesa, saco mi libreta (puro postureo, ya que no me iba a enterar de nada, no por el inglés, sino porque iban a hablar de algo que no había visto en mi vida) y me dispongo a escuchar y retener lo máximo posible. Tras dos horas de reunión ya me presentan a todo el mundo, y me quedo charlando con la jefa del proyecto, ahora ya me voy enterando del trabajo que voy a desempeñar: crear una base de datos de todos los funcionarios públicos de la Comunidad de Madrid que alimente la plataforma educativa que han comprado hace unos meses.

31 de julio de 2015, estoy trabajando en mi primer trabajo tras acabar la universidad como becario y me he perdido el campamento Scout, al cual he ido los últimos 18 años de mi vida, todo por conseguir lo que en aquellos momentos yo creía un buen trabajo para no depender económicamente de mis padres. Todo indicaba que querían que continuara, pero ya como empleado, puesto que habían agotado todas las formas de becario, mi compañero lo intuía, mi jefa quería y en general todos en la universidad estaban contentos con mi trabajo, yo estaba bastante ilusionado con la posibilidad de seguir allí, ya que el trabajo me gustaba mucho. Este día, último antes de las vacaciones fui a preguntar a mi jefa si en septiembre debía de volver, sí, tuve que ir yo horas antes de que se acabara el contrato, a preguntar por mi continuidad, ella me dice que no es posible mi contratación porque no hay presupuesto. Para mí fue un duro golpe, ya que había trabajado muy duro, entré recién creado el departamento, y debido al crecimiento de la empresa se demandaban trabajadores con experiencia, y yo llevaba meses solucionando problemas.

Página 3 de 3

© 2017 Óscar Martínez Murcia

Please publish modules in offcanvas position.

Free Joomla! templates by Engine Templates