El eterno problema de la educación española

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Tenemos que cambiar la educación de este país de una vez por todas, no hay por donde cogerla, muchos de los problemas que tenemos actualmente se debe a que tenemos una educación irrisoria y un pasotismo que realmente asusta. Cada vez que viene un partido político cambia las leyes educativas para tener un país de borregos, en vez de un país de personas libres que son capaces de pensar por sí mismas.

¿Cómo es posible que año tras año ocupemos las últimas plazas de los rankings en educación y no hagamos nada por cambiar esa situación?. ¿Cómo se le permite a un estudiante de la ESO pasar de curso con 4 asignaturas suspensas?, ¿por qué se le permite a un profesor prepararse las clases su primer año y con toda la tranquilidad del mundo repetir año tras año lo mismo hasta que se jubila?, ¿por qué en la edad de los avances tecnológicos todavía siguen los niños llevando la cartera llena de libros fisicos?. Hay tantas cosas que cambiar que sería más fácil empezar de cero.

Pero el problema de todo esto no lo tienen solo los colegios, políticos o profesores, hay una educación que se imparte desde que el niño es un recién nacido. Una educación que los padres de hoy día pasan olímpicamente, los mismos padres que luego van con leyes a la escuela a pedir explicaciones de por qué su hijo ha suspendido una asignatura. Queremos que nuestros hijos lean mucho, pero en vez de ponernos con ellos a leer juntos, nos ponemos a ver la televisión mientras al niño le obligamos a ir a la habitación a leer. Queremos que nuestros hijos sean atentos y educados pero cuando ellos te piden un poco de tiempo, tú estás escribiendo en el grupo de WhatsApp una gilipollez. Últimamente veo a mucho padre subnormal que mientras pasean con su hijo no separan la vista del móvil, ¿pero nos hemos vuelto locos?, ¿no os dáis cuenta que sois un ejemplo a seguir para vuestro hijo? Luego cuando tengan 15 años les echaréis la bronca porque está todo el día con el móvil, pues empieza a educarlos en vez de coger el camino fácil y darle la tablet cada vez que el niño da follón.

Uno de los grandes problemas que tiene la educación es que estamos creando clones, lo ideal sería que todos los niños tengan un 10 en todas las asignaturas. Porque no nos engañemos, si un niño el primer trimestre saca un 2 en matemáticas y un 9 en dibujo técnico, ¿qué hace el inteligente padre? Pues en el segundo trimestre el niño tiene 3 tardes a la semana 2 horas de refuerzo en matemáticas, así que si el niño no le gustaban las matemáticas, terminará por odiarlas de por vida. Todo para que el pobre chaval llegue al 5. Muy bien, en vez de incentivar la habilidad del niño en dibujo técnico y conseguir que llegue a ser muy bueno en algo que le apasiona, le obligamos a que sea igual que el resto y las apruebe todas.

Y otra cosa que me llama muchísimo la atención es la exagerada competitividad que hay en la educación cuando se llegan a ciertos niveles, no le encuentro ningún beneficio a que un alumno de bachiller vea a sus compañeros como futuros enemigos para obtener una plaza en determinada universidad. Es abobinable que un profesor incentive la no cooperación para que cierto alumno obtenga una mayor puntuación en el examen de acceso a la universidad. Si en vez de hacer la guerra cada alumno por su lado, conseguimos que los estudiantes trabajen en grupo, van a llegar mucho más lejos, van a obtener mucho más beneficio y van a saber trabajar en equipo, porque luego ese alumno va a llegar a un trabajo que no va a poder trabajar sólo y va a estar muy perdido, ya que no sabe lo que es el trabajo en equipo.

En cuanto al tema asignaturas, ¿cuándo nos vamos a dar cuenta que memorizar hoy día no sirve de nada?. ¿De verdad es necesario aprenderse la tabla periódica, o memorizar cualquier dato cuando lo tenemos todo tan accesible hoy día? No digo que no sea necesario aprender a memorizar, pero es inútil que se dedique el 90% del tiempo a esa tarea cuando hay tantas cosas que se podrían enseñar y que ayudaría al alumno a multiplicar su capacidad. ¿Por qué seguimos enseñando cómo lo hacía Aristóteles en la antigua Grecia?, cuando el sabio como si fuera una fuente emanaba conocimiento y los alumnos sedientos bebían. No será mejor enseñar al alumno a pensar, a que construya su propio conocimiento buscando en las millones de fuentes que Internet le ofrece, ¿por qué no enseñamos a que la tecnología sirve para algo más que Facebook y WhatsApp?. Pues la respuesta es clara, es mucho más cómodo seguir como siempre y no dedicarle tiempo a investigar nuevas formas de enseñar, utilizando la tecnología como herramienta y no verla como un arma.

Un niño no puede estar sentado 6 horas atendiendo algo que no le gusta, estamos obligando a que se comporten educadamente mientras se aburren. Tenemos que hacer que lo que se esté dando llame la atención del niño tanto que no quiera levantarse para ir al recreo, deberíamos usar la naturaleza como entorno para poder enseñar, hacer que los alumnos sean sus propios profesores y expliquen al resto de la clase un tema que ellos sólos hayan investigado.

Llevo más de 20 años como Scouts (9 de ellos de Scouter) y he aprendido más lecciones de niños de 10 años que de muchos de mis profesores. Un niño motivado es capaz de hacer auténticas maravillas, porque tienen una imaginación que los adultos hemos ido perdiendo, y sobretodo no tienen miedo de nada. Llevo tiempo pensando en sí sería posible crear una educación reglada que se realizara en campamentos, me encantaría poder realizar un experimento durante un año lectivo y comprobar si un niño que aprende jugando consigue tener mejores resultados que un niño de colegio. Suena a utopía, pero sería maravilloso no sólo conseguir que los niños tengan conocimientos, sino que sean autosuficientes. Porque de la manera que estamos educando hoy día, se le da más importancia a que el alumno sepa realizar una ecuación de segundo grado a que el chaval tenga unos valores que lo hagan un ciudadano ejemplar para la sociedad.

No quiero terminar el articulo sin antes decir que hay colegios y profesores valientes que desafían el sistema educativo actual, y dentro de las posibilidades que el ministerio les deja se esfuerzan día a día por conseguir una educación de calidad. Ojalá esa gente se multiplicara y sea una gran mayoría la que se niega a seguir los patrones de una educación en decadencia. Pero no sólo colegios y profesores pueden contribuir a ese cambio, los padres juegan un papel fundamental a la hora de elegir el centro educativo de sus hijos, por favor, paren ya de buscar colegio con respecto a los aprobados que tengan en el examen de acceso a la universidad e interesense por el proceso educativo y las innovaciones que realizan para conseguir una educación diferente.